Árbol de problemas; Juventud sin futuro: la precariedad laboral en España no da tregua
La economía sumergida o el denominado “trabajo en negro" es probablemente el caso de mayor precariedad, ya que sitúa al trabajador en una situación de absoluta desprotección jurídica, al no estar las condiciones de trabajo sometidas a ningún control, ni el salario, ni la jornada, ni las condiciones de exposición al riesgo laboral, ni los ritmos, ni la duración de la «relación», tienen más reglas que las que la ley de la oferta y la demanda fijen y esta es la realidad que no solo viven muchos inmigrantes, sino también los jóvenes, ya que ante la incertidumbre por la falta de información y desconocimiento de las garantías y los contratos en el mundo laboral al entrar al mercado de este mismo mundo se encuentran desorientados aceptando cualquier tipo trato, sin saber que tipo de derechos poseen o sin buscar una cierta estabilidad, desembocando todo esto en muchas ocasiones en una explotación de estos mismos, hasta el punto de realizar mas horas de las acordadas (incluso teniendo contrato ya sea a tiempo completo o parcial) a cambio de una remuneración relativamente baja inferior al salario mínimo habitual, siendo de esta forma engañados ante la falta de experiencia y asesoramiento.
Por otro lado la temporalidad excesiva de los contratos de trabajo genera una enorme inestabilidad laboral en los jóvenes que es uno de los factores que más contribuye a la precariedad laboral al generar continuas situaciones de desempleo e inseguridad en los ingresos económicos, relacionándose esto último con el otro factor o causa que son las remuneraciones que no alcanzan a cubrir las necesidades básicas de un trabajador, como ya mencionamos en el párrafo anterior, aceptan cualquier tipo de trato por el deseo impulsivo de obtener beneficios sin saber que el trato que aceptan es completamente ilegal, por lo que estas dos causas no solo generan inestabilidad laboral, sino una inestabilidad económica.
Ante dicha inestabilidad económica, los jóvenes no se pueden permitir emanciparse por la falta de fondos para ello, por lo que, debido a esto podemos observar un gran retraso en la edad de emancipación de la juventud de la actualidad en comparación al pasado. A raíz de esto surgen en los jóvenes proyectos de vida a corto plazo, en lugar de plantearse un proyecto a largo plazo estable y bien planificado, y por ello la evolución y el desarrollo personal de una gran parte de los integrantes de este colectivo se estanca, evitando así un desarrollo óptimo de un plan de vida bien estructurado, pasando finalmente de la precariedad, a la exclusión social hasta llegar a la pobreza, es decir, se produce un retraso y estancamiento en todos los ámbitos de los cuales es vital su desarrollo para una correcta evolución que no produzca daños severos en la vida del individuo.
Este análisis surge a raíz del siguiente título u artículo "Juventud sin futuro: la precariedad laboral en España no da tregua", publicado el 31 de marzo del presente año 2021, en el "https://diarioresponsable.com/".
Comentarios
Publicar un comentario